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Artículo:
Fiesta de los Remedios 2010
(Octubre
2010) |
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Autor: Agapito NOGUEIRA |
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Terminaron las fiestas de
Los Remedios con un balance positivo. Aunque en la tarde noche del
viernes amenazó lluvia, a media noche remitió y nos hizo disfrutar de
tres maravillosos días de fiesta. Las orquestas del sábado ocupaban
medio atrio con un despliegue de medios que simulaba la actuación de
algún cantante famoso. Los palcos que montaban alcanzaban la altura
superior de la campana mayor. Si bien el otro grupo, los Satélites da Coruña,
no pudo ampliar su escenario por falta de espacio. |
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Las actuaciones del
viernes con Aramio y Ritmo Joven , como las del sábado con Capitol y
Satélites estuvieron a la altura de lo esperado. Estos dos días la
afluencia de gente fue grande, sobre todo el sábado que no había espacio
ni para bailar un chotis.
Lo más destacable fue la actuación de Airiños do Miño el Domingo con una
magnifica puesta en acción a cargo del magistral músico Aurelio da
Madura. El pasacalles a tempranas horas dejó un agradable sabor de boca
en todos nosotros. |
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A la simple mención de las
fiestas de Los Remedios, los oriundos de Moscoso, tenemos un cosquilleo
que nos va removiendo el fuero interno y que describimos como ilusión,
nervios, etc. Para mí es el sentimiento de orgullo de pertenencia a un
pueblo como el nuestro. Alguna vez intento ponerme en la piel del
emigrante que tiene este cosquilleo multiplicado, añadido a la morriña,
a la ausencia de los suyos. El simple intento de ponerme en su situación
crea un hueco de dolor y vacio. Por lo que no puedo dejar pasar la
situación, para saludar a esos emigrantes que son extranjeros en sus
países de estancia y algunas veces en los suyos propios. |
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Moscoso no sería tal, sin
la emigración. Parte de nosotros se fue con ellos y regresa cada verano
y cada vez que uno de ellos regresa a su pueblo natal, bien sea para
descansar o para quedarse. |
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Las fiestas nos da ese punto de
unión, esa disculpa para poder reunirnos por el simple hecho de estar juntos. Lo
religioso se torna laico, y lo laico religioso para otros. |
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El hecho es que hemos
disfrutado de unas fiestas rodeados de los nuestros. Los gastos han sido
altísimos, cosa que cada vez más se vuelve habitual. Las orquestas cada
año montan una parafernalia mayor, con lo que hacen que sus presupuestos
lleguen a ser casi inalcanzables. Este año, para tener unas orquestas
como las que hubo, la comisión de fiestas tuvo que emular el milagro de
los peces y los panes. El esfuerzo fue mayor, pero todo gracias al
pueblo que respondió a la llamada, a la colaboración y a la
participación en los eventos para recaudar dinero. |
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Es cierto que unos más que
otros, sí; pero lo principal es el néctar de la planta. El jugo de la
fruta está en los que participaron en ser uno más, en los que
colaboraron con ilusión y en los que querían llevar a cabo un proyecto.
No en los que ven la corrida en los burladeros después de colarse en la
entrada, ni en los que no proyectan ni aportan nada |
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Las fiestas sacaron un balance
positivo porque todo se ha realizado con mayor o menor acierto, pero con la
mayor ilusión y empeño posible. Ahora sólo nos queda pensar en mañana, dado que
nuestro atrio se queda pequeño. Hay que buscarle otra alternativa para acoger a
esos mastodónticos palcos, o que la alternativa sea no acogerlos. Sea como sea,
la antigua escuela de fútbol, el principio y final de nuestras juergas se está
haciendo viejo y pequeño. O cabe la posibilidad de que seamos nosotros y no el
atrio que nos estamos haciendo viejos y mayores. |
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Las fiestas han finalizado, los
cuerpos disfrutan de su descanso. Pero nos queda la esperanza, porque ya sólo
faltan 362 días para que volvamos a estar en los Remedios . |
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