Historia de la feria de Moscoso:
 
“La necesidad de la feria”
 

Moscoso fue durante décadas la referencia económica de la zona debido sin duda a la feria, que se celebraba los días 3 y 18 de cada mes. Después de la fatídica guerra civil, y dado el empobrecimiento en que quedó el país y al que Galicia no fue ajena, la mayor parte de los ayuntamientos y de las aldeas que los conforman junto con Moscoso también, la base de la economía giraba en torno a los sectores de la ganadería y la agricultura, siendo el ganado ovino, el caprino, el vacuno y el equino los más extendidos.

 

Todo aquello que consumía la población en sus casas lo cultivaba en sus fincas, excepto algún que otro producto que bien porque no producía en las tierras, o bien porque la época del año no era idónea para su cultivo. Estos productos se iban a comprar a la feria, en la que algunos aprovechaban para vender sus excedentes, destacando los huevos y la harina de trigo o centeno, que se molía en los molinos del río, y que servían también para mantener otro puesto de trabajo: el de los llamados “carreteiros”, que transportaban los sacos de harina desde el río hasta la aldea.

 

Volviendo la vista hacia el pasado y basándonos en conversaciones de los mayores, nos cuentan como iban a “robar” las frutas de las fincas de otros vecinos y éstos se enfadaban, dando lugar estas rencillas a innumerables historias y anécdotas. Así pues podemos observar la necesidad de la época.

 

Pero sin duda el grueso de la feria giraba en torno al ganado, eran muy pocas las familias que no poseían ganado, puesto que de ello dependía poder conseguir algún dinerillo para poder comprar artículos, productos que en casa no se podían obtener, tales como ropa, utensilios de cocina, de casa o de labranza, etc.

 

Este dinero se conseguía vendiendo las crías de las reses que se tenían en casa, y también vendiendo productos que originados por dichas crías: leche, quesos, huevos, lana de ganado ovino que se utilizaba para hacer colchones (pues los de aquella época eran de “follato”, las hojas de la planta del maíz)

 
“La feria, como motor económico”
 

Este hecho hace posible que la aldea de Moscoso sea conocida por muchos lugares, y además también hace posible la concentración de gran cantidad de gente en el centro del pueblo, paralelamente alrededor del centro se van instalando una serie de negocios tales como carpinterías, funerarias, zapaterías, transportistas, tiendas, fontanerías, serradores, etc. Todos regentados por personas del pueblo. También destacaron los negocios hosteleros. Llegaron a convivir cinco o seis locales a la vez, en los que cabe destacar al Sr. Leiro, que poseía una tienda de ultramarinos, un bar, un restaurante y una panadería en aquellos tiempos, y que daba trabajo a mucha gente de los pueblos colindantes. Y cómo no, la plaza de abastos en la que había varios puestos de pescadería y carnicería. (Ver fotos)

 

La realización de la feria en el pueblo de Moscoso fue un hecho determinante para el asentamiento de la sucursal de la Caja de Ahorros Municipal de Vigo (hoy Caixanova y todavía existente), y también par la realización del llamado serán, en la “Casa del baile” (que era como la discoteca hoy en día).

 
“El desarrollo industrial de Vigo y su comarca”
 

Al estar Moscoso englobada en la comarca de Vigo, y coincidiendo con la expansión del sector industrial de Vigo y su comarca, muchas personas de las aldeas abandonan el campo y la ganadería para trabajar en grandes y medianas empresas, provocando que la feria vaya contando con cada vez menos afluencia y menos cuota de mercado. Se mantiene así muchos años, pero su proceso decreciente sigue su paso firme hasta la desaparición de dicha feria, con la consiguiente pérdida de protagonismo del pueblo de Moscoso en su área. Este hecho provoca además un cambio radical en la sociedad  de estas aldeas que pasan de basar su economía prácticamente en la autosuficiencia a una sociedad de consumo en la que la mayoría de la población compra casi todo lo que consume.

 
“Actualidad de la feria”
 

Actualmente se han hecho varios intentos por la recuperación de la feria, tanto por parte vecinal, como por parte del ayuntamiento o de los propios vendedores, enfocando la feria hacia un mercadillo artesanal y alimenticio, sin muy buenos resultados. Gracias a uno de estos intentos nace la Fiesta de las Chulas, uno de los más atractivos de la aldea. Actualmente estos tres colectivos se encuentran unidos realizando otro intento. La feria se celebrará todos los días 3 de cada mes, y si coincide en fin de semana, se pasará al lunes siguiente.