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Estos son los
poemas que algunos de nosotros recitamos el día de Os Remedios, son
palabras que hablan de la unión de Moscoso, Calvos y Xunqueiras, son el
sentir de una luchadora, de una admiradora de Rosalía de Castro, de la
niña que siempre quería aprender, de la madre que lo dió todo por su
hijo, en definitiva, son la voz mi abuela que sigue sonando.
Antonio do Malvares |
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"Moscoso
todos los años, a principios de julio, se viste de gala para las fiestas
en honor a la Virxe dos Remedios y la Virxe do Carme. Son fiestas
queridas por todos nosotros, presentes y ausentes. Fiestas que llenan
nuestro corazón de alegría. No son sólo para nosotros estas fiestas
llenas de amor, son para todos los que quieran disfrutar de ellas.
Invitamos especialmente a los de lejos, porque los vecinos de las
parroquias colindantes las celebran con tanta fe e ilusión como nosotros.
Vienen dos procesiones, la de Calvos y la de Xunqueiras, y Moscoso sale
a recibirlas con sus imágenes. La de Xunqueira es la primera, pues llega
a las 10 y media al Cruceiro de Filipe , y allí está Moscoso esperando a
esa hermosa Virxe do Doce Nome de María, llena de felicidad porque nos
faltó más de un siglo (1881-1992) por una fuerte discusión que
protagonizaron dos mujeres, una de Moscoso y una de Xunqueiras, en la
puerta de la iglesia de Santo Paio, hecho que pasó a la historia.
Aquellas mujeres, al año siguiente, tuvieron una hija cada una, las dos
con discapacidades físicas. La de Moscoso nació sin la mano izquierda,
se llamaba Rosa, y la de Xunqueiras nació sin piernas y se llamaba
Mercedes. Sólo Dios sabe el porqué. Lo que si sabemos es que en nuestra
zona quedó un temor ante este milagro que pasó de generación en
generación. Fué algo que nunca se olvidó. Felizmente esta tradición se
volvió a recuperar en el año 1992, gracias a los curas Don Gumersindo y
Don Antonio, de Xunqueiras y Moscoso respectivamente. Este acuerdo fué
recibido con gran satisfacción por los vecinos de las dos parroquias.
A las 11 llega al Cruceiro Grande la procesión de Calvos, con la Virxe
do Pilar, San Xoaquín y la Santana, padres de A Nosa Señora; y allí
están Xunqueiras y Moscoso esperándola. Es un momento de gran emoción.
Para nosotros es como un amanecer. Allí presentamos nuestras inquietudes,
nuestras enfermedades, nuestras tristezas,... pero también nuestra
alegría. Los niños y los jóvenes dedican poemas, se tocan las campanas
de las tres parroquias... Parece que se abre un camino hacia el cielo.
La tierra escapa debajo de nuestros pies. Este es el momento en el que
todos nos encomendamos a Dios y a la Virxe dos Remedios para pedirle
fortaleza en la fé, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. |