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¡Qué bonito es el cielo! Está vestido de azul Y sus estrellas doradas Más bonito es el camino Que está vestido de amor
Por donde María pasa. Al recibirte, María Llenos de amor y humildad Tus visitas son gloriosas Visitaste a Santa Isabel
En las montañas de Judea. Esta preciosa visita Por todos tan deseada Pasaron años y siglos Pero nunca fue olvidada. |
Siempre estuvo entre nosotros Como una luz encendida Ese precioso recuerdo Pasó de padres a hijos
Mandado por los abuelos. En la tierra y en el cielo Desde allí nos están mirando El más contento de todos Te vió marchar y volver
Es el carballo del adro. |
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